Financiarización y neoliberalismo

En el presente post seguimos un artículo de David M. Kotz titulado “Financiarización y neoliberalismo”.

1. El neoliberalismo desde la teoría de las Estructuras Sociales de Acumulación

Si algo parece característico de la era neoliberal (que viene desde finales de los 70), es el papel creciente que han jugado las finanzas en la economía. Algunos autores (como Dumenil y Levi) han considerado que este “dominio de las finanzas” explica el surgimiento de las instituciones neoliberales. El ensayo de Kotz sostiene una perspectiva contraria, como veremos.

El neoliberalismo constituye la última forma institucional del capitalismo. Se caracteriza según Kotz por constituir una Estructura Social de Acumulación (Social Structure of Accumulation, SSA), esto es, una estructura institucional coherente y duradera que promueve la ganancia capitalista y constituye un marco favorable para la acumulación de capital. Según la teoría, cada SSA funciona durante décadas, hasta que deja de hacerlo y viene a ser sustituida por una nueva estructura. La SSA neoliberal vino a sustituir la SSA de postguerra, cuando ésta dejó de cumplir su función.

La SSA de postguerra, o capitalismo regulado, quedó construida a finales de los años 40 y operó con eficacia hasta aproximadamente 1973. Se caracterizaba por:

  • La regulación estatal de la actividad económica dentro de los estados, así como en el sistema en un nivel global.
  • El establecimiento de estados de bienestar desarrollados.
  • Un “pacto” de cooperación entre trabajo y capital.
  • Una competición de baja intensidad entre las grandes corporaciones (que evitaban llevar la competencia hasta niveles que pudieran resultar dañinos).

La SSA neoliberal nace de la crisis de la anterior, en primer lugar en EEUU y Reino Unido, y se consolida ya a principios de los 80’s (en los 90’s es el marco institucional común, no puesto en cuestión siquiera cuando demócratas y laboristas acceden al gobierno de sus respectivos países). Se denomina de este modo porque a grandes rasgos se asemeja al una versión del capitalismo de “libre mercado” previo a la Gran Depresión. Supone una ruptura con la anterior SSA:

  • Eliminación de las barreras al libre flujo de bienes, servicios y en especial de capital, a través de la economía global.
  • Retirada del Estado del papel de guía y regulador de la actividad económica.
  • Privatización de empresas estatales y servicios públicos.
  • Drástico recorte en programas sociales.
  • Formas regresivas de impuestos.
  • Paso de la cooperación trabajo/capital al dominio y mando absoluto del capital sobre el trabajo con auxilio del estado.
  • Reemplazo de la forma de competencia “respetuosa” (correspective) entre las corporaciones, por una forma de competición con menos restricciones.
  • “Libre mercado” y rechazo del papel activo del Estado, a excepción de sus funciones coercitivas.

La estructura institucional neoliberal funciona como una SSA, pues es una estructura institucional coherente y duradera, que ha traído un ascenso de la tasa de ganancia en los principales países capitalistas, y que ha formado un marco para la acumulación de capital.

2. La financiarización

Parece que la mejor definición, y la más inclusiva, de este término sería la de Epstein: financiarización significa la importancia creciente que adoptan los motivos financieros, de los mercados financieros, de los actores y de las instituciones financieras en el funcionamiento de las economías domésticas e internacionales.

Había que aclarar qué significa aquí “finanzas“. Este término tiene que ver con el aumento del poder de compra (purchasing power) entre actores en la economía, sea en la forma de extensión de crédito, o de la asunción de derechos de propiedad sobre un activo (asset) que se espera arroje pagos con el tiempo.

Desde que existe el capitalismo corporativo, las “seguridades” juegan un papel soble, tanto de representación de la propiedad como del estatus de acreedor (alguien que posee seguridades de una empresa es el propietario nominal de una parte de ella, y se encuentra en posición de exigir una parte de los beneficios). Cuando se hace posible comerciar con las seguridades, entonces proliferan los mercados financieros en los cuales este estatus de propietario/acreedor puede comprarse y venderse. En la actualidad han proliferado tipos crecientemente complejos de seguridades, incluidos los “derivados financieros” cuyo valor está ligado al valor de otras seguridades.

Así, la actividad financiera incluye tratar con stocks y bonos, hipotecas, derivados financieros, futuros, cambios extranjeros, y muchos otros tipos de activos, además de la realización de simples préstamos. Tradicionalmente se distingue de la actividad económica no financiera, que incumbe tratar con la producción, el almacenajey la distribución de bienes, así como la producción de servicios no financieros (desde cortes de pelo, a educación).

3. La relación entre financiarización y neoliberalismo

No es fácil aclarar la relación entre estos términos.

Por un lado, algunos autores han considerado que la financiarización tiene lugar de manera independiente al neoliberalismo. Hay variantes de esta postura:

  • Paul M. Sweezy habla de la tendencia inherente del capitalismo monopolista al estancamiento, lo que lleva a un desplazamiento de la inversión del sector real al financiero.
  • John Bellamy Foster va un paso más allá de Sweezy: la financiarización, resultado de la tendencia al estancamiento del capitalismo monopolista, conduce al neoliberalismo. Así pues, “lo que venimos a llamar ‘neoliberalismo’ puede verse como la contrapartida ideológica del capitalismo monopolista-financiero”.
  • Giovanni Arrighi habla de ciclos, de siglos largos. De regímenes de acumulación que desembocan en sobreacumulación y en una competición creciente, y resultan en un declinar del beneficio en el comercio y la producción. La fase de crisis está marcada por un paso de la inversión a las finanzas. Pero Arrighi no liga específicamente el neoliberalismo a la financiarización contemporánea.
  • Dumenil y Levi consideran que el crecimiento de la parte del capital financiero (financiarización) conduce a la estructura neoliberal como un medio para beneficiarlo. Pero hay problemas con esta perspectiva: si el neoliberalismo signifcia una victoria del capital financiero, entonces hay que hacerse dos preguntas: 1) ¿sobre quién? 2) ¿cómo consiguieron las finanzas semejante predominio?

(1) Si el predominio del capital financiero ha sido capaz de forzar una transformación tan radical como la que supuso el neoliberalismo, de importantes consecuencias para los intereses del capital no financiero, entonces debería haber evidencias de una lucha entre ambos. Pero no la hay. En EEUU, el paso al neoliberalismo parece haber gozado del apoyo casi unánime de la clase capitalista para quebrar la SSA regulada que se construyó en la alianza del gran capital y del trabajo organizado. La deserción del capital de esta alianza es lo que posibilitó la rápida transición (el pequeño capital siempre fue favorable a la desrregulación, pues opera con expectativas de beneficio a corto plazo). En el Reino Unido, la oposición inicial a las reformas de Thatcher no vinieron del capital no financiero, sino de sectores aristocráticos de la finanza y de la industria, refractarios al énfasis de Thatcher en el fomento de la movilidad.

Si el gran capital como un todo apoyó la reestructuración neoliberal, entonces no sorprende la ausencia de confrontación. Ahora bien, la definición que dan Dumenil y Levi de “capital financiero” es excesivamente amplia, de manera que incluye todo el gran capital. Así las cosas, decir que el neoliberalismo supone la victoria de los intereses de las finanzas no significa nada.

Queda pendiente la pregunta de cómo el gran capital desertó de su anterior alianza a favor de una reestructuración neoliberal.

(2) De acuerdo con esta teoría, el capital no fianciero habría sido dominante en la SSA de postguerra, frente a las quejas del capital financiero por las restricciones que tenía que sufrir. El sector financiero sería progresivamente desrregulado cuando las ideas neoliberales empiezan a ser dominantes, lo que da inicio a la financiarización.

Los datos avalan que fue la reestructuración neoliberal la que condujo a la financiarización, en lugar de la perspectiva de que el poder creciente del sector financiero condujo a la reestructuración neoliberal. Sin embargo, la financiarización no es simplemente una consecuencia del neoliberalismo. Se puede encontrar una tendencia a la financiarización en los procesos fundamentales del capitalismo, una vez que alcanza la etapa de capitalismo corporativo.

El ascenso de la forma corporativa en el siglo XIX supuso el paso de la propiedad directa de las empresas (que conlleva riesgos para el capitalista individual) a la propiedad de seguridades fiannceras, lo que representa una propiedad indirecta que evita riesgos individuales (p. ej. en la introducción de nuevas tecnologías y productos) y el temor asociado a ellos. Estos riesgos pueden evitarse por medio del monopolio o de la protección estatal, pero el paso de la propiedad de capital real a la propiedad de capital financiero es el mejor modo de evitar los riesgos que supone el mercado. Esto se ve en el caso de Rockefeller, que amasó su gran fortuna en el petroleo, para dar el paso a las finanzas (Chase Manhattan Bank). Pero incluso la banca conlleva riesgos, sobre todo en el caso de préstamos a medio plazo a empresas productivas. Lo ideal es poseer una riqueza cuya forma pueda cambiarse instantaneamente al menor problema. De este modo el capital permanece a salvo, mientras sólo los trabajadores asumen el coste de los riesgos.

En fin, si el dominio de las finanzas no explica el ascenso del neoliberalismo, ¿entonces qué lo explica? El contexto del ascenso de la SSA neoliberal es la crisis de la SSA de postguerra. En los años 70, esa SSA no garantizaba eficazmente el geneficio. La economía mundial, caótica en esa época, experimentaba grandes fluctuaciones de precios de materias primas clave, altas tasas de inflación y fluctuaciones en el intercambio de divisas, asi como un descenso en la tasa de ganancia en los países capitalistas principales durante toda la década. Las técnicas keynesianas de control de la economía que parecieron tan efectivas en los 60’s, no podían lidiar con una combinación de alto desempleo, inflación, y caos en los mercados internacionales de divisas. En este contexto nacerá la nueva estructura institucional.

Hacia la reestructuración neoliberal presionarán varios factores:

  • Durante 1948-73, el capitalismo se ha vuelto globalmente más integrado. Los mercados nacionales, antes más aislados, se vuelven competitivos entre sí. En el mercado se rompen las relaciones de apaciguamiento entre rivales, antes dominadas por unas pocas corporaciones grandes (y ahora abiertas a la competencia internacional). En el momento en que el poder del monopolio queda erosionado por esta apertura a la economía global, el gran capital no pudo seguir teniendo en cuenta las ventajas en el largo plazo de las regulaciones estatales y las organizaciones sindicales, que habían establecido las relaciones fundamentales del sistema. Temiendo pues  por su supervivencia en el corto plazo, en un ambiente más competitivo, las grandes empresas buscan reducir costes e incrementar el control. Esta es una razón para romper la alianza con el trabajo, y unirse a las pequeñas empresas que siempre se opusieron a la regulación.
  • Las concesiones a la clase obrera y la regulación estatal parecían ser los antídotos contra la repetición de la Gran Depresión. En los años 70’s, ésta era cosa del pasado, y se veía como un accidente externo improbable de repetirse.
  • La amenaza de un sistema alternativo de socialismo de estado, importante en los 40’s, había desaparecido. Para los años 70’s, la revolución era algo remoto en Occidente, los estados comunistas habían perdido su antiguo fervor revolucionario, y los partidos occidentales de izquierda habían asumido un papel reformista.

Desde este punto de vista, el neoliberalismo no representa el interés exclusivo del capital financiero, sino los intereses de una clase capitalista relativamente unificada bajo las condiciones históricas de un periodo de crisis de la SSA regulada en los 70’s. La financiarización, una tendencia del largo plazo en el capitalismo, fue contenida en la SSA de postguerra, y libre para desarrollarse tras la reestructuración neoliberal. Una vez establecida, la SSA neoliberal presentó un entorno favorable para la financiarización.

4. Financiarización como separación de los sectores financiero y productivo

A finales del siglo XIX y principios del XX, vemos un ascenso en el poder lo los capitalistas financieros en ciertos países avanzados (como EEUU y Alemania). Este desarrollo fue el que motivó a Rudolph Hilferding a hablar en primer lugar del capital financiero. Dada la financiarización de las últimas décadas, podemos estar tentados de verla como una nueva versión del desarrollo de aquel periodo; pero el registro histórico demuestra que son fenómenos diferentes. Veremos el caso de EEUU.

A finales del siglo XIX, los banqueros de Nueva York ejercían un control creciente sobre la industria estadounidense. A mediados de la primera década del siglo XX, controlaban la mayor parte de las corporaciones no financieras. EL objetivo de esos banqueros era establecer el orden y evitar los excesos de la competencia. Para ello, repelieron en la dirección de las grandes corporaciones a dos tipos de capitalistas: a los emprendedores altamente competitivos que habían iniciado muchas de esas empresas, pero evitaban el progreso de la industria al persistir en formas destructivas de competición, y a los especuladores financieros que dañaban los intereses de la empresa y vendían antes de que el daño fuera descubierto.

Lo que se produjo fue una combinación de capital financiero e industrial, con los bancos sirviendo como centros de coordinación. Hay que notar que mientras tenía un carácter monopolístico que conlllevaba un cuidado en la inversión en nuevas industrias, estaba dirigido hacia el desarrollo del sector real de la economía, atando corto las instituciones financieras y las corporaciones no financieras.

En los años 20, el poder de los bancos de Nueva York declina, con la emergencia de nuevos centros financieros en el Medio Oeste y en la costa del Pacífico, y algunas grandes compañías surgen fuera del control de los banqueros (como la Ford Motor Company). En la última mitad de los años 20, década marcada por las políticas liberales de laissez faire, tuvo lugar un resurgir de los especuladores financieros. Tuvo lugar una fiebre especulativa que arrastró incluso a los bancos tradicionales. Junto al sistema de capitalismo financiero, comienza a surgir un nuevo sistema que conlleva la separación de la actividad financiera y no financiera, en el cual los operadores financieros vieron beneficios puramente financieros independientemente del progreso de las compañías no financieras. Así pues, en la segunda mitad de los años 20 vimos por primera vez el proceso de financiarización.

Tras el levantamiento de las regulaciones establecidas en la SSA de postguerra, en 1980-82 vemos libre para operar de nuevo aquella tendencia a la financiarización que marcó los años 20. El sector financiero pasa gradualmente de la financiación basada en préstamos al sector no financiero, a las actividades basadas en el mercado y especulativas. El sector financiero se volvió, no dominante sobre el sector financiero como había sucedido desde finales del siglo XIX hasta los años 20, sino independiente de él. Una parte creciente de los beneficios corporativos pasó a las corporaciones financieras, y muchas de las nuevas fortunas que se crearon lo hicieron en instituciones financieras especulativas como hedge funds. El escándalo de Enron y la crisis de las hipotecas subprime demostraron que el espíritu de los especuladores de los 20 había reaparecido en nuevas formas.

En resumen, la financiarización es una tendencia omnipresente en el capitalismo, y su desarrollo durante el neoliberalismo se debe a la supresión de las restricciones del anterior periodo (la SSA regulada, que declinó por su incapacidad de garantizar el crecimiento y la acumulación en la crisis de los 70’s). Pero la financiarización no ha supuesto el dominio del sector financiero, sino más bien la separación e independización de los sectores financiero y no financiero.

Pero cada periodo de la economía capitalista está marcado por sus propias contradicciones. Por un tiempo, el sector financiero en expansión sirvió a la acumulación capitalista en el sistema en su totalidad. Facilitó la expansión rápida del préstamo hipotecario, lo que permitió un crecimiento económico frente al estancamiento de los salarios producido durante el neoliberalismo. Pero el carácter especulativo del sector financiero lo ha hecho inestable. Ahora ha entrado en un periodo nuevo de crisis, y las posibilidades de crecimiento continuado dentro del modelo neoliberal parecen inciertas, lo que abre la posibilidad al planteamiento (en aras del crecimiento y de la acumulación de capital) de nuevas alternativas institucionales.

4 replies »

  1. Escribo desde Perú y estoy fascinado por las ideas que expone su blog y el sentido crítico que me obliga repensar la sutiación que describe en mi país. Me he aplicado al estudio del capitalismo financiero casi sin querer porque estudio Derecho y estoy culminando mi Tesis sobre creditos de consumo y sobreendeudamiento. Seguiré revisando. Gracias.

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  2. Hola, gracias por tu comentario, Juan. Me alegra que te parezca interesante, aunque te advierto de que no soy economista (sino filósofo), de modo que no te fíes ciegamente de lo que yo diga aquí y ve directo a los textos, si es que son de tu interés. Yo sólo intento ayudar en ese proceso, que es el que hay que hacer.

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  3. Alfredo Duno:
    28 de Agosto de 2014 16:37

    Me parece muy claro tu análisis y argumentaciones sobre ese punto donde hay bastante documentales, gracias por su apoyo, Estudio 10 mo. Semestre de Estudio Jurídico en La Universidad Bolivariana de Venezuela – Misión Sucre

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  4. Hola, Alfredo. Muchas gracias, por tu comentario. Hay que hacer el esfuerzo de facilitar el acceso a las ideas, y cada uno debe hacer lo posible para compartir lo que haya trabajado. Sigue estudiando, que es muy necesario. Un abrazo.

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