tarta de barro

Filosofía y tartas de barro

La filosofía nos genera amor-odio porque deja patente el problema de la “ideología” en el sentido en que la entendían los ilustrados: el hecho de que lo que nosotros pensamos o creemos saber no es sino un reconocimiento de un saber que está en otro lugar (en el ambiente, en los libros o como pensaban los ilustrados, en las conspiraciones de los “curas y tiranos”). Esto tiene dos consecuencias: